Durante el siglo 19, Zanzíbar fue el punto principal de comercio de esclavos de África oriental. Los esclavos eran capturados o comprados en el continente y luego enviados a Zanzíbar, donde fueron revendidas y además transporta a Seychelles, Mauricio, Omán y Persia. Cámaras subterráneas con techos bajos y las ventanas diminutas celebrará los esclavos, que estaban encadenados y separados por hombres y mujeres. El agua de mar que atraviesa funcionaba como baños. Muchos esclavos no sobrevivió.